De la Espriella modera su discurso tras victoria y llama a la unidad nacional

De la Espriella modera su discurso tras victoria y llama a la unidad nacional

El presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, pronunció un discurso de tono conciliador tras confirmarse su victoria en segunda vuelta, en una de las elecciones más reñidas de la historia reciente del país.

De acuerdo con el preconteo, el abogado se impuso por un margen inferior al 1 % frente al senador Iván Cepeda, candidato del Pacto Histórico. El resultado marca un escenario político altamente polarizado, en el que el nuevo mandatario electo optó por enviar un mensaje de unidad y respeto institucional.

Durante una intervención de aproximadamente 50 minutos ante sus seguidores en Barranquilla, De la Espriella dejó atrás el lenguaje confrontacional que caracterizó su campaña y aseguró que su gobierno estará enfocado en todos los colombianos, incluyendo a quienes no respaldaron su candidatura.

“A partir de este momento termina la campaña electoral, terminan las consignas, terminan las divisiones y comienza la hora suprema de servicio a la patria”, afirmó.

El presidente electo también insistió en que su administración no estará marcada por retaliaciones políticas. “No habrá vencedores ni vencidos, no habrá persecuciones, porque en democracia no existen enemigos irreconciliables”, señaló, al tiempo que destacó su compromiso con la unidad nacional.

En medio del ambiente de tensión política, hizo un llamado a respetar los resultados electorales y advirtió sobre intentos de desconocer la voluntad popular. Asimismo, solicitó a los observadores internacionales emitir sus informes sobre el proceso.

En relación con la oposición, De la Espriella aseguró que garantizará el ejercicio democrático del contradiscurso. “Iván Cepeda contará con todas las garantías para ejercer la oposición”, indicó, aunque advirtió que no permitirá acciones que, según dijo, promuevan la violencia o el desconocimiento institucional.

El discurso también incluyó un mensaje de solidaridad hacia las víctimas de la violencia política durante la campaña, entre ellas el candidato Miguel Uribe Turbay y otros integrantes de su movimiento.

Con este primer pronunciamiento, el presidente electo marcó un giro hacia un tono más moderado, en un contexto nacional que demanda estabilidad política, garantías democráticas y reconciliación.